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Al liderar equipos de trabajo el peor error que se puede cometer es no prestar atención a los problemas y negar lo evidente.

KyoceraEn búsqueda de literatura para agregar a mi curso sobre administración de portafolios, encontré mi viejo libro Pensar Rápido, Pensar Despacio del premio Nobel de Economía Daniel Kahneman. Un libro extenso pero exquisito sobre cómo los seres humanos tomamos decisiones y los muchos errores que cometemos en el proceso.

Inmerso en sus páginas, no tardé mucho tiempo en encontrar una cita que siempre me ha llamado la atención: “podemos estar ciegos para lo evidente, y ciegos además para nuestra ceguera”, y de inmediato pude asociarla con el papel que desempeñan los directores al interior de una compañía en dos frentes: en relación a las metas y como líderes de sus equipos.

No es una novedad que diversos estudios afirmen que un equipo motivado tiende a presentar un mejor desempeño frente a uno que no lo está. La productividad está altamente correlacionada con el bienestar de los equipos de trabajo, por lo que muchas compañías priman a sus empleados por encima de sus clientes, sin negar en ningún momento la importancia de estos. Así, el multimillonario y empresario Richard Branson afirma que si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes y como él, muchos otros expertos han vuelto su atención sobre las necesidades, demandas y motivaciones de sus equipos de trabajo, como la forma más eficiente de mantener sus compañías a tope de productividad.

El tema con la frase de Daniel Kahneman es que hay algunos que lo hacen terriblemente mal. Creen que alcanzar las metas de la compañía a cualquier costo es la mejor manera de mantener felices a sus trabajadores, lo que no es necesariamente correcto. Altas demandas de trabajo pueden sacar tareas eficientemente en el corto plazo, pero si tal política se mantiene por largos periodos, seguramente terminará por generar molestias y un descenso importante en los indicadores de productividad. Demandas por altos estándares de calidad sin un respaldo tecnológico o de personal necesario van a terminar minando el compromiso de los equipos. Es importante reconocer que el bienestar de los trabajadores va más allá de las metas corporativas, y trascienden a un plano personal y familiar.

De igual forma, se ha demostrado que el estrés laboral tiene costos asociados muy altos. Según la revista Forbes, entre el 60% y el 80% de los accidentes laborales están vinculados con esta situación. Adicionalmente, “los empleados poco comprometidos experimentaron 49% más accidentes laborales, cometieron 60% más errores y tuvieron una tasa de abstencionismo 49% superior. En las compañías con bajas calificaciones de compromiso, se reportaron 16% rentabilidades más bajas, 18% de menor productividad, 37% de reducción en crecimiento laboral y 65% de menores precios en sus acciones”, de acuerdo a lo mencionado en el artículo The Connection Between Happiness And Performance For Millennials.

Además de estos problemas, estos líderes tienden a creer que su proceder es el adecuado y que el problema recae sobre el compromiso de sus equipos. En la mayoría de estos casos, los directores están plenamente convencidos que los malos resultados son responsabilidad única y exclusivamente de sus equipos de trabajo. En otras palabras, están ciegos ante su ceguera.

Los equipos de trabajo son organismos sumamente sensibles y críticos, que siempre dan señales de su bienestar y motivación. Por tanto, es necesario estar monitoreando muy de cerca sus actitudes y demandas, antes que estas puedan impactar de forma negativa en las metas de las compañías. Los equipos de trabajo siempre están dispuestos a hablar, a expresarse, por lo que una buena comunicación es una herramienta muy valiosa. Sin embargo, esta solo será útil si los directores siempre estamos dispuestos a escuchar, a recibir la información sin predisposición y estando dispuestos a analizar la situación desde todos los puntos de vista.

La mejor forma de evitar estar ciegos frente a nuestra ceguera es siendo humildes y escuchando siempre a nuestros equipos de trabajo.

@joseluisalayon

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